Una persona sometida a una actividad intensa solamente bebe
voluntariamente la mitad del agua necesaria para reponer las pérdidas por el
sudor y la orina.
Las personas que no reponen las pérdidas importantes de agua a
través del sudor, sufren alteraciones en el organismo, además la velocidad, la resistencia física y el rendimiento disminuyen.
La ingesta necesaria de líquidos depende de:
La temperatura y grado de humedad ambiental.
Nuestra forma física.
La intensidad y duración del ejercicio.
Aconsejamos ingerir bebidas [Isotónicas o agua según la duración e intensidad del deporte que realizemos] a una temperatura de aproximádamente 9 - 15ºC, comenzar a hidratarse bien antes de empezar (media hora antes), durante y después
del ejercicio físico.